Rutinas para dormir... algunas recomendaciones

19 / 06 / 2015

Por Edith Sanchez

Cada bebé es un mundo diferente. Algunos se quedan dormiditos con mucha facilidad y apenas si despiertan una que otra vez en la noche. Otros, en cambio, se resisten a dormir y tienen un sueño inestable. Cualquiera que sea el caso, existen algunas formas en que puedes crear rutinas que ayudarán a tu bebé a relajarse y dormir mejor.

Es ideal que una vez que adoptes algunos hábitos y rutinas, intentes mantenerlos constantemente y sin variaciones. Incluso durante los días feriados o las vacaciones en otro sitio, intenta persistir en las rutinas. 

Lo más importante es que tengas claro que tu bebé se dormirá más plácidamente si está tranquilo y relajado. Así que es bienvenido todo lo que contribuya a que entre en ese estado. Las rutinas pre-sueño dependen de los padres. Cada quien elegirá qué viene mejor, de acuerdo con el tiempo del que dispongan y de sus habilidades.

Sea cual sea el caso, antes del sueño es recomendable que no implementes actividades que pongan al bebé en un estado de alerta. Un juego demasiado agitado, o mucha actividad alrededor no son circunstancias recomendables. Todo lo contrario: es el momento de bajar el ritmo, así como los ruidos y las luces.

El baño nocturno es uno de los hábitos más extendidos para que tu bebé entre en un sueño tranquilo. Si a tu bebé le gusta, será una herramienta muy útil para que se disponga a dormir. Si no le gusta, no lo obligues. O si no, conseguirás el efecto contrario: se pondrá necio y tardará en conciliar el sueño. Ver productos seleccionados para la hora del baño de tu bebé.

Actividades como leerle un cuento o cantarle una canción de cuna, también son muy buenas. Tu voz es el sonido más relajante del mundo para tu bebé. Él irá entendiendo que cuando comienzas a cantar o das inicio a la lectura, es tiempo de dormir. Pero además le estarás comunicando una disciplina dulce y lúdica. Ver peluches musicales para dormir. 

Otra posibilidad es que “converses” con tu bebé antes de dormir. Háblale de las actividades del día. Repasa lo que él hizo, dónde estuvo, qué conoció. Recuérdale lo que ocurrió desde el momento en que despertó. No importa que esté tan pequeñito: hay idiomas que son comprensibles más allá de las palabras.

También puedes darle un paseo por la casa, antes de llevarlo a la habitación. Le irás pidiendo que se despida de sus juguetes, de la comida o de los demás miembros de la familia hasta el nuevo día. Así se sentirá tranquilo y podrá dormir plácidamente.

No es necesario que empeñes demasiado esfuerzo en todo esto, lo más importante es que seas constante. Vale la pena. Enseñarle a tu pequeñito a dormir de una manera saludable es uno de los regalos que él te agradecerá toda la vida 

Leer artículo de los patrones de sueño en cada etapa de tu bebé.